
El agua de la lluvia corre por mi yelmo
Es agitada mi respiración…
Mis brazos cansados y mi corazón yermo
Ante el cortar del viento de mi espada en acción
700 hombres de infantería, donde yo peleo
300 de caballería, 450 arqueros, 500 piqueros,
15 catapultas, 13 balistas, 3 generales, 60 líderes de batallón
Y muros de piedra de 10 metros de altura
El enemigo nos duplica en número
Sin embargo tenemos la ventaja de la defensa
Tras los muros el valor es la restante fortaleza
Y de la ciudad estos hombres su última esperanza
1000 hombres de infantería, 500 de caballería, 300 arqueros
700 piqueros, 5 catapultas, 5 lanza piedras, dos arietes
Solo números aproximados de la fuerza enemiga del Reino de Teos
Dirás que no es el doble, y tienen la desventaja
Pero mi orgullo hace que ignore la presencia
De aquellos que en el pasado fueron aliados
Y que ahora como puta de mercado se vende a mejor oferta
Sin honor, ni orgullo pisotearon nuestra confianza
Así es, hablo de los canallas del reino de Marcian
Sus fuerzas son aproximadamente la misma cantidad que las de Teos
Sin embargo su alma es barro mundano
Mientras la nuestra oro divino… a razón de nuestro honor
Los arietes rompen la puerta y los lanza piedras no alcanzan a romper las murallas
Los dioses están hoy de nuestro lado…
El efecto embudo nos permite resistir
Yo, uno entre setecientos al enemigo me dispongo abatir
Los arqueros desde las murallas, causan gran cantidad de bajas
Ya hombres casi no quedan, caballería e infantería luchan sin cesar
Uno tras otro repito los movimientos de mi entrenamiento
Que me permiten resistir hasta último momento…
Fergus, mi mejor amigo, mi único amigo, mi fiel amigo
A lado y lado luchamos, espalda con espalda nos cuidamos
Pero ah sorpresa mía al voltear y ver a mi hermano
Con flecha en el cuello agonizante
El dolor se hizo conmigo, la locura fue de mi
El mundo desapareció y solo lo vi a él… caer…
Mi cuerpo no responde, mi mente esta en blanco
Los recuerdos pasan uno tras otro en procesión…
Mi siguiente recuerdo es mi vista en rojo
Retornando a la claridad y viendo mi espada
Cubierta en sangre junto a la túnica que cubre la malla
Bajo el titulo de Juzticar… supongo que aun no quiero recordarlo…
Todo ello a mi mente viene
Una vez que, ante mi rey, de rodillas me postro
Supongo que al equilibrio de mi mente no conviene
El llamar tanto dolor… por ello el olvido…
Recuerdo una vez mas a aquel amigo de infancia
Cuando solíamos pescar, vagar por el bosque de las almas
Cazar luciérnagas, y mas tarde venados, antílopes…
Qué diré a su esposa cuando a casa llegue…
Una mano en mi hombro hace que vuelva a mi
Miro a su dueño y es aquel joven soldado…
“mi señor Juzticar, el Rey se ha ido”…
¿Cuál es tu nombre joven soldado? Pegúntale a aquel…
“mi nombre es Yorobel, mi señor, hijo de Asubel”…
Incorporándome de nuevo, miré al joven y dije:
“Joven Yorobel, hijo de Asubel… a partir de este día
Has de convertirte en mi guardaespaldas, mi compañero y ante todo mi amigo”… (Continua)
No hay comentarios:
Publicar un comentario